26 de octubre de 2007

Marco, Amedio, la Comic sans y Chile


Estaba empezando a pensar que España (y en concreto la administración española) era el único país que tenía la obsesión de utilizar Comic sans. ¡Pero no!. No sé si alguno de los lectores ha visto la serie "Marco", un pobre desgraciado de expresión anodina que deambulaba por el mundo buscando a su madre acompañado por un mono. Pues bien, él hizo famosa la frase de "De los Apeninos a los Andes", y es el símil perfecto para explicar nuestro caso, pues vamos a hacer prácticamente el mismo viaje.

Comic sans, viaja de la administración española a la chilena, y como no encuentra a su madre (Vincent Connare, que está miles de kilómetros más arriba y no sabemos si vota a elefantes o burros (por saber si existe alguna posibilidad de que baje a montarse una juerga y encontrar a su hijo o quiere poner más fusiles en la frontera mejicana)) se dispersa por Santiago haciendo estragos en la administración chilena.

Pasó por la universidad y la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICYT), tal y como comenta Germán Poó en su blog, donde hizo estragos antes de que le dieran una explicación de porqué se inventan letras en medio de las siglas. No sé el pueblo chileno, pero yo no querría una tecnología que su representación tipográfica fuera Comic sans.

Más tarde, aprovechó a pasarse por los tribunales de justicia, dando su toque mágico a algo tan serio como una demanda de violencia interfamiliar. Tremendo eso de poner en un tipo informal algo como "que si quería podía tomar un cuchillo y cortarme el cuello...", uso tipográfico más adecuado de alguien que tenía poder hace algunos años en Chile que de alguien que se toma el concepto de Justicia en serio. Para ser consecuentes con el tipo de letra escogido se podría añadir en el escrito algo así como: "apenas recibió palos y sólo tiene tres costillas rotas". (fuente del escrito: Oh! y ahora ¿quién podrá defenderme?)
Es una lástima. Comic sans no encontró a su mamá; y es una pena, porque si la encontrara, se la llevaría a casa y sólo la veríamos en casos puntuales como por ejemplo, una nota en la nevera de su mamá, único caso en este post en el que estaría justificado su uso.

Nota: Tampoco tiene desperdicio el pedazo de aplicación de imagen corporativa del CONICYT.

3 comentarios:

Polar dijo...

Buenísimo el Blog. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Hola, muy muy bueno el Blog, siempre he pensado en el uso excesivo en muchos ámbitos de la tipografía Comic Sans, ahora pondre mayor atencion en el centro de Temuco, aqui en Chile.
A Raíz de la carta de Conicyt, la verdad me parece de dudoso origen, ya que el isotipo a la izquierda pertenece al Gobierno de Chile y no a conicyt, quien tiene parámetros bien establecidos por su Manual de Identidad Corporativa, completamente profundo y completo, asi que la verdad me quedan muchas dudas con respecto a la veracidad de él documento aqui mostrado.

Muy Buen Blog, desde ahora en mis favoritos.

Saludos desde Chile.

Marcos Mateluna E

Organización Contra el Abuso de la Comic Sans MS dijo...

Muchas gracias por seguir el blog.

Es una lástima, y sucede en todas partes con bastante frecuencia, que a pesar de los esfuerzos de normalización de un logo por parte de los diseñadores, siempre exista lo que se podría denominar como"irresponsabilidad por ignorancia" por parte de los funcionarios.

Muchas veces tiene la culpa la propia agencia de publicidad o el diseñador que, por haberse pasado del precio de contratación estipulado no realiza plantillas de office para facilitar la tarea al funcionariado y así salvaguardar la imagen de la entidad. Otras, si embargo, es el propio funcionariado el que, por falta papel corporativo, por prisas o simplemente por gusto (bueno o malo) decide crear su propia imagen corporativa sin tener en cuenta el mal que puede hacer.

Amigo, te puedo asegurar que estas cosas pasan, y mucho más frecuentemente de lo que creemos.

Esa es una de las razones por las que hemos creado OCACSMS, para que de una vez, la gente que representa una entidad se de cuenta de que no sólo influye si vas vestido con un traje planchado o arrugado, sino también si cambias un logotipo con un tipo a "tu gusto".

Por todas estas razones, y aunque seguro que existen "fakes", pondría la mano en en fuego por asegurar que el documento es cierto, aunque también por asegurar que la elección de la tipografía no se ha realizado con ninguna mala intención.